|
ENCUENTRO ORGANIZADO POR LA OIJ
Las nuevas tecnologías informáticas y las redes sociales son canales que facilitan la participación política de los jóvenes en los países latinoamericanos, es una de las conclusiones a la que llegó Eugenio Ravinet, secretario general de la Organización Internacional de la Juventud, en la apertura del III Encuentro Iberoamericano de Periodistas “Juventud y Medios de Comunicación” que se llevó a cabo en Panamá, del 27 al 29 de enero, según una nota publicada en un conocido diario local. Ravinet afirmó además que “los jóvenes son tremendamente activos a nivel político, desde un punto de vista más griego”.
El fenómeno “Facebook, Twiter…”
Ravinet se refería a la militancia social a través de las redes sociales como Facebook, Twiter, orkut y otros, que han modificado los modelos de participación de la juventud dentro del esquema de la población iberoamericana, que actualmente cuenta con 150 millones de personas cuyas edades se encuentran comprendidas entre los 14 y 29 años, prosigue la nota.
A través de estos medios electrónicos ellos manifiestan sus preocupaciones, organizan eventos y expresan su punto de vista sobre la realidad política en cada uno de sus países. Este fenómeno vendría a llenar ese vacío que existe en las instancias del diseño de políticas públicas para la juventud en los países de habla hispana. “Los jóvenes están lejos de las instituciones convencionales. Eso pasa en todos lados, por el mito de que ellos no están involucrados en temas de interés público”.
Invisibilidad de los jóvenes: Problema de códigos, de lenguajes…
Flavio Vargas, director de programas de la FNPI, señaló que el problema de la invisibilidad de los jóvenes puede deberse a que se los relaciona a la superficialidad. “Es que la sociedad los trata de manera superficial y la revolución tecnológica ha hecho que la brecha sea más ancha. La invisibilidad de los jóvenes tiene que ver con la superficialidad, con la necesidad de mejorar la cobertura, de lo que verdaderamente les interesa. Hay que ver qué les toca el corazón para llegar a ellos”, expresó.
Desde la perspectiva de Vargas, otra arista del problema tiene que ver con la diversidad de intereses de los jóvenes y los nuevos prototipos comunicacionales. “Hay un problema de códigos, de lenguajes, de cómo se da la información a los medios. La invisibilidad decrecerá en la medida que los medios puedan interpretar esos cambios, haciéndolo de una manera ética. Así se logrará captar la atención de los jóvenes, encontrar un campo donde se puedan encontrar los jóvenes y dar una segunda oportunidad a las audiencias” reflexionó.
“Nunca antes los jóvenes habían estado tan separados del poder y de la toma de decisiones”
Por su parte, Marcela Suazo, directora de UNFPA para América Latina y el Caribe, opinó que “nunca antes los jóvenes habían estado tan separados del poder y de la toma de decisiones”. Para Suazo, el camino se allanaría “si es que estos conocieran mejor cuáles son las necesidades para enfrentar retos, para saltar del discurso a la acción. Pero para eso deben haber oportunidades y en ese sentido, debe haber una plataforma, con una inversión social de los gobiernos y la sociedad civil”. Ya que hasta ahora los programas sociales se ven como un gasto, y no como una inversión a largo plazo.
¿Cuál es la solución?
Lograr una visibilidad positiva analizada desde la perspectiva de Eugenio Ravinet se podría lograr a partir de tres ejes que sugieren a los gobiernos. El primero, el eje político, políticas públicas de juventud. El segundo implica un nivel técnico, brindando asesoramiento en el rediseño de sus instituciones, realizar estudios y encuestas, así como la efectividad en la aplicación de las leyes de la juventud. Por último, incentivar iniciativas, desde potenciar el uso de las nuevas tecnologías y otras políticas que puedan generar el empleo juvenil.
|